El Iris como Herramienta de Diagnóstico

El Iris como Herramienta de Diagnóstico

Iris como Herramienta de Diagnóstico

Estudiando el iris, en la ciencia de la Iridología, podemos distinguir tres escuelas. Estas escuelas, si bien son diferentes entre sí, mantienen una relación más de complementariedad que de conflicto. Para entender el tema completamente, lo mejor es conocer los puntos de vista e interpretaciones de cada una y luego hacer una síntesis propia. Cada escuela enfoca la verdad desde ángulos levemente distintos y destaca diferentes aspectos de ella.

La escuela de pensamiento Alemana pone el énfasis en el cuerpo físico.

Este es un acercamiento intrincado, detallista y exhaustivo que acentúa la importancia de los pequeños detalles y las mediciones exactas. Esta escuela es la que parece darle menos importancia a la interpretación emocional, mental y espiritual del iris. También es la que más lejos ha llegado en cuanto a relacionar los signos del iris con patologías médicas diagnosticadas.

Esta escuela ha desarrollado el concepto de la constitución como un sistema que reconoce una multitud de tipos constitucionales, cada uno de los cuales esta ligado a su propio conjunto de “discrasias” (esto significa la susceptibilidad a cierto tipo de enfermedades). La interpretación alemana aplica un tratamiento en el cual el elemento más fuerte es un remedio homeopático complejo (múltiple) según la tendencia actual de la medicina homeopática germana. Si bien el elemento naturopático probablemente está presente en espíritu, esta escuela no se centra específicamente en él.

La Escuela Australiana hace hincapié en los detalles de la personalidad.

Dorothy Hall lleva al grado máximo la interpretación mental, emocional y espiritual del iris. Ha desarrollado de forma muy detallada la idea de constitución basada especialmente en los aspectos de la personalidad. El tratamiento que aplica es una fusión de homeopatía, hierbas y nutrición junto con el uso de Flores de Bach. Las hierbas tienen un papel preponderante, lo que manifiesta su especial interés por la fitoterapia. Las Flores de Bach también son importantes en su tratamiento (aunque en menor medida) y el aspecto nutricional es el de menor importancia.

Examinaremos más de cerca las Escuelas Alemana y Australiana en el Curso Avanzado de Iridología.

Dado que el tratamiento que enseñamos en este curso es básicamente nutricional, no incluimos a estas escuelas por los tratamientos que proponen, sino por sus contribuciones al diagnóstico y la interpretación.

La Escuela Americana tienen muy en cuenta el aspecto mental, emocional y espiritual.

Bernard Jensen considera en gran medida el aspecto físico y lo liga extremadamente bien con los elementos naturopáticos. Sin embargo, es claro que el aspecto mental, emocional y espiritual también son de gran importancia para él. Parecen ser la motivación más importante para su trabajo aunque, curiosamente, esto sólo se hace evidente en algunas ocasiones. Incluso cuando se centra fuertemente en las interpretaciones fisiológicas, Jensen (Escuela Americana) nos ofrece la visión más equilibrada sobre el tema. Dado que se concentra tenazmente en la interpretación naturopática y, de hecho, en la interpretación y tratamiento nutricional, Jensen es, indudablemente, el mejor punto de partida para los estudiantes interesados en la Nutrición Holística.

Jensen remarca la importancia de no preocuparse por los nombres de las enfermedades.

Los síntomas que afectan al paciente son una manifestación de la condición interna del mismo. Asegura que la Iridología revela la naturaleza de la parte más profunda de la enfermedad, de esta forma tiende a dejar de lado lo que las enfermedades o síntomas manifiestan. De la misma manera que los estados que se definen naturopáticamente determinan las enfermedades que vienen detrás de ellos, así la Iridología nos da una visión de estos estados naturopáticamente definibles.

Son estos estados naturopáticamente definidos los que necesitan un tratamiento, no las enfermedades.

La ventaja de la Iridología es que nos permite una visión del nivel más fundamentalmente importante. Jensen rechaza los nombres de las enfermedades diciendo que son “sólo para llenar formularios”. Jensen dirige nuestra atención sobre uno o dos aspectos generales de la información que se puede obtener a través de la Iridiología. Por ejemplo, el autor enfatiza como los lados derecho e izquierdo del cuerpo están representados en los lados derecho e izquierdo del iris. También afirma que la conexión entre cualquier parte del cuerpo y la parte del iris en la cual ésta se manifiesta es una conexión nerviosa.

En esta conexión, las facciones del lado derecho aparecen en la parte derecha del iris y lo mismo ocurre con el lado izquierdo, lo que permite que aspectos de ambos lados puedan ser diagnosticados. Esto puede ocurrir en circunstancias que pueden ser inesperadas, ciertamente circunstancias en las cuales los diagnósticos ortodoxos no aportan ninguna información.

Un ejemplo nos viene del mismo Jensen.

En un caso en que la glándula tiroides y los niveles de esta hormona en la sangre parecían normales cuando fueron estudiados por médicos ortodoxos; la Iridiología determinó que el lóbulo derecho de la tiroides era sobreactivo y el izquierdo estaba en un nivel bajo de actividad.

Nuevamente, debido a que las conexiones entre el iris y los órganos son nerviosas, Jensen nos dice que una herida quirúrgica no aparecería en el iris. Esto se debe a que la anestesia adormece la efectividad de la comunicación nerviosa durante la operación.

Los signos que pueden verse en el ojo después de una operación tienden a ser los signos crónicos que afectaban al órgano en cuestión antes de la extirpación y los rasgos que aparecen en esa parte particular del ojo tienden a quedar congelados en el estado de salud que prevalecía en ese momento particular. Un ejemplo de esto sería un caso de extirpación de la vesícula; aquí el iris sigue mostrando el mismo estado que antes de la operación, es decir una enfermedad o inflamación de ese órgano.

Debido a que la visión de la Iridiología de Jensen es completamente naturopática, su objetivo es identificar áreas de deterioro (depósitos de toxinas y signos degenerativos), entender cualquier relación entre ellos y luego pasar a una etapa de limpieza y reconstrucción.

Hay otro aspecto que involucra los lados derecho e izquierdo.

Jensen sostiene que es posible, utilizando un punto de referencia del ojo sobre el cual ya tenemos alguna información (por ejemplo el intestino grueso) distinguir entre una fotografía de un ojo derecho y una de un ojo izquierdo. Solamente se puede distinguir entre un iris derecho e izquierdo en una fotografía si tenemos conocimiento de las áreas reflejas del iris de acuerdo con el mapa del mismo.

Por supuesto sólo el iris tiene que ser fotografiado, si las estructuras lindantes aparecen en la foto, nos darían pistas sobre que ojo es. En un encuentro entre Jensen y médicos ortodoxos que fotografiaban ojos, estos últimos quedaron sorprendidos de la capacidad del iridólogo para distinguir un ojo de otro en fotografías que sólo mostraban el iris.

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